dimecres, 23 / juliol / 2008

La Nada (2)

La cuestión de la Nada ha sido tratada a lo largo de los siglos por muy diversos pensadores. Según la disciplina que seguían, la ham enfocado desde distintos puntos de vista y en base a diferentes cosas. Los matemáticos han tratado la Nada desde el número 0, los filósofos y los físicos desde el vacío y los teólogos desde la idea de la creacón del mundo a partir de la nada. A su vez, desde tiempos inmemoriales, la muerte como aniquilación personal (o nihilización) ha sido una antigua variedad de la Nada. Las preguntas más directas que nos atañen al abordar la cuestión de la Nada son, según el punto de vista que tomemos: ¿Tiene realidad física? ¿Es posible lógicamente? ¿Es deseable teológicamente?
La Nada como vacío fue lo que unió a filósofos y físicos (científicos, en última instancia) ante la cuestión de la Nada. Reflexionaron sobre la posibilidad de "hacer" un vacío, es decir, evcuar por completo una porción determinada del espacio. Galileo, Pascal, Torrioli y Boyle utilizaron bombas para extraer el aire de recipientes herméticos, mostrando así la posibilidad del vacío. Sin embargo, surgió la teoría del éter, elemento en el cal estamos inmersos pero sobre el que no podemos actuar. Esta teoría negaba la posibilidad del vacío. Más adelante, Albert Einstein creó una teoría de la gravedad que posibilitaba nuevamente la existencia de un espacio totalmente vacío de masa y energía. Pese a esto, investigaciones posteriores demostraron que el vacío contenía un mínimo de "energía del vacío" con presencia física tangible, pese a ser efectivamente un vacío cuántico.
Stephen Hawking formuló una pregunta de trascendencia enorme: ¿Qué pasaria si colocásemos un agujero negro en un vacío cuántico? Los agujeros negros son regiones del espacio en donde el campo gravitatorio material tiene tal fuerza que nada puede escapar de él. La masa se concentra rodeada de una superfície llamada "horizonte de sucesos", de la cual no se puede salir una vez traspasada. Después de plantear la cuestión, Hawking investigó tenazmente hasta dar con la solución, verdaderamente sorprendente: el agujero negro se evaporaría lentamente paralelamente al hecho que los pares virtuales del vacío serían separados y convertidos en partículas reales a expensas de la energía del campo gravitatorio del agujero negro, demostrando así que el vacío contiene energía, aunque es inmensamente pequeña, mínima.




Agujero negro (simulado)






Y ya en nuestros días (concretamente en el año 1999), dos equipos de astrónomos utilizaron telescopios potentísimos junto con el Telescopio Espacial Hubble y constataron que la energía del vacío cósmico acelera la expansión del Universo. Esto presenta un problema filosófico considerable, puesto que si el Universo es infinito, cómo puede ser que se haga más grande? Esto supone que hay algo más grande que el infinito, la cual cosa es imposible. Si el infinito se expande a través de la energía del vacío (de la Nada) ¿es que la Nada efectivamente es algo, ni que sea "simple" generador de Ser? ¿Podría el Ser ser sin la nada? Y, lo que es más radical: ¿La Nada es? Hemos visto que el vacío no puede considerarse vacío absoluto, sino como mucho vacío cuántico. El vacío es lo que queda cuando se ha eliminado todo lo eliminable del espacio, quedando la energía mínima. Como corolario de esto, se desprende que el vacío puede cambiar. Por lo tanto, y cuanto menos valiéndonos de la lógica y los conceptos, el vacío no es la Nada, aunque tiene relación.
Otra duda que plantea la cuestión de la Nada es si hubo un Comienzo, sea la creación del mundo por parte de Dios, sea por el Big Bang. Porque, si hubo un Comienzo, ¿qué había antes de éste? ¿La Nada? Pero, ¿cómo puede surgir el Ser de la Nada (entendiendo Ser absoluto y Nada absoluta)? A lo largo de los siglos, los filósofos han tratado la cuestión de la Nada caracterizándola de muy distintas formas, desde que la Nada es la negación del Ser (los griegos), como concepto vacío sin objeto que no figura en las posibilidades pero que no hay que descartarlo por imposible (Kant) e, incluso, como que la Nada es lo mismo que el Ser (Hegel). Por otra parte, otros autores como Heidegger formularon la pregunta ¿Por qué hay algo en vez de nada? Según Heidegger, la Nada es la condición de posibilidad de la negación. También dice que la Existencia navega dentro de la Nada (la cual es descubierta por la Angustia). La Nada implica ontológicamente el Ser.

Miremos por donde lo miremos, nos encontramos una y otra vez con la imposibilidad de explicar la Nada a través de la lógica. Siguiendo la senda que dejó abierta Heidegger, creo que deberíamos pensar la Nada en relación con los afectos y teniendo en cuenta que la palabra "Nada" es un concepto lingüístico (y, por lo tanto, artificial) que usamos para referirnos a algo que precomprendemos pero que no acabamos de poder conceptualizar (tal vez porque no se puede). De la misma forma que no conocemos aun al Ser, pero sí sus manifestaciones fenoménicas, (sus destinos), tal vez podamos conocer las "manifestaciones " de la Nada. Creo que debemos dejarnos guiar por Heidegger para poder ir más allá de él y abrir nuevos caminos en la Filosofía que puedan darnos los medios de poder conocer la Nada y, por supuesto, el Ser.

3 comentaris:

Pues eso ha dit...

Otro tanto importante es si el Ser es algo necesario o "desgarra la beatitud y el sosiego de la nada" de modo contingente. Este es el aspecto ontológico por excelencia, el que mareaba a San Agustín y Leibniz. Pero, ¿es posible la necesidad fuera del terreno proposicional? ¿Cómo se concibe una necesidad puramente ontológica?
En el orden de otra perspectiva, si hablamos de "justificación del Ser", que no explicación, entramos en el terreno donde todos nos jugamos algo que decir: ¿ha valido la pena el mundo alguna vez? Para Nietzsche, un sólo instante de felicidad justifica toda la eternidad. ¿Quién está dispuesto a aceptar esto? Heráclito dijo algo semejante: Para Dios (el Lógos), todas las cosas son buenas y malas, justas e injustas, feas y bellas.

Por cierto, rúlame si puedes tu trabajo sobre Nietzsche, que le quiero pegar un meneo al "así habló zarathrusta" y tenías notas interesantes ara no perderse xD.

Dasein ha dit...

El concepto de necesidad es una "creación" del ser-ahí (o dasein, o el hombre). Fuera de nuestras concepttualizaciones y nuestras divagaciones, el Ser simplemente es. De todos modos, estoy inmerso en la obra de Sartre "El Ser y la Nada" (antes sólo hbía leído una breve monografía sobre la misma) y es sumamente interesante e ilustrativa.

Para el Zaratustra te recomiendo cualquier introducción de cualquier edición seria de la obra antes que mi trabajo.Yo tengo la edición de la editorial Edaf con un prólogo de Dolores Castrilo Mirat muy muy bueno. Saludos.

Pues eso ha dit...

Fe de erratas: Santo Tomás, quise decir, no San Agustín, ¡cataplás!

Ta luego